
Muchos se quejan de las complejidades de Linux, así que quise probarlas en mis propias carnes. ¿Cómo de complicada es una instalación y puesta en marcha de Linux? Sorpresa, sorpresa.
Para las pruebas escogí un procesador Celeron D 2,8 GHz, una placa base de MSI, un disco duro de Maxtor de 250 Gbytes, una regrabadora de BenQ, 512 Mbytes de RAM DDR de Kingston, y una carcasa negra para instalarlo todo en ella. Nada espectacular.
La MSI incluye una tarjeta gráfica integrada, además del sonido, USB y Ethernet. No utilicé tarjetas adicionales, y tampoco una gráfica en la ranura AGP.