
Las barras antiphishng se han convertido en una funcionalidad muy popular en los navegadores. Los dos más utilizados, Firefox y la nueva versión de Internet Explorer, incluyen de serie sistemas para detectar las páginas fraudulentas. Existen otras barras que pueden ser acopladas a casi todos los navegadores, pero un estudio de la universidad Carnegie Mellon concluye que su efectividad en general deja mucho que desear.
"Finding Phish: An Evaluation of Anti-Phishing Toolbars" es un estudio independiente realizado por la universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh, que pone a prueba diez barras antiphishing distintas. Microsoft Explorer 7, eBay, Google, Netcraft, Netscape, Cloudmark, Earthlink, TrustWatch de Geotrust, Spoofguard de Stanford University, y SiteAdvisor de McAfee.
Se han realizado varios tipos de pruebas que observaban el comportamiento de la barra en el tiempo, y su capacidad de reaccionar ante nuevas amenazas. También se ha intentado engañar a las barras con técnicas de ofuscación de la URL. A pesar de lo sencillo de la solución de este tipo de engaños, y de que todas las barras usan distintas técnicas de detección, la mayoría (Cloudmark, Google, McAfee, TrustWatch, Netcraft, y Netscape) caían en la trampa.